lunes, 6 de febrero de 2012

El comic periodistico y de investigacion


(o algo así como el Nuevo Periodismo ilustrado)
No, no me refiero a las historietas que salen en los periódicos a modo de entretenimiento, me refiero a cómics hechos especialmente para informar hechos reales, donde el dibujante hace a la vez de periodista, para revelar una verdad, valiéndose de todas las herramientas periodísticas, entrevistas, revisión de documentos y fuentes, pero que, a la hora de presentar su informe, en lugar de recurrir a la noticia escrita, apelan a las herramientas narrativas de la historieta, contando la noticia a modo de historia y mostrando al periodista-dibujante dentro de ella, y muchas veces incluyendo el proceso.

Me resulta difícil no asociar esta forma de contar noticias (y porque no, incluirlas dentro del) con el llamado “New Journalism” (Nuevo Periodismo) surgido en los 60. Un periodismo de inmersión en primera persona, el periodista se transforma en un personaje más de los que intervienen en la historia, la trasmite, pero también la sufre y traslada ese sufrimiento al lector, sincerando el papel de “filtro” que ejerce el periodista, Joe Sacco afirma “no soy objetivo, pero soy honesto”, podemos nombrar pioneros de este género periodístico en los 60 a Hunter Tompson, Guy Talese, Tom Wolfe, Michael Herr (con sus “Despachos de guerra” cuenta la otra parte de Vietnam como contrapartida a los comunicados oficiales de prensa y al periodismo conservador de los años sesenta). y otros, que revelaron muchas veces en forma de novela de no ficción, detalles sobre la guerra, el interior de los diarios, la vida de famosos y la vida de no famosos (obreros de la construcción, vigilantes nocturnos y otros en el caso de New York: A Serendipiter’s Journey de Gay Talese).

El Nuevo Periodismo recurre a muchas herramientas literarias para contar sus historias, convirtiéndolas muchas veces en novelas (novelas gráficas en el caso que nos va a competer después) y generalmente se marca como referente la novela de 1966 “A Sangre Fría” de Truman Capote, donde se narra a modo de novela el brutal asesinato de una familia en Kansas, la mayor parte de la información surge de la investigación del propio Capote y sus colaboradores (la escritora Harper Lee y su novio).


Pero existe un notable ejemplo anterior de Ficción Periodística y es “Operación Masacre” de Rodolfo Walsh, sobre los “Fusilamientos de José León Suarez”. El 9 de Junio del 56, la policía detiene en la localidad de Florida a un grupo de civiles sospechosos de participar en un intento de levantamiento contra la dictadura militar de Aramburu, presidente argentino de facto por la Revolución Libertadora, 6 horas después, a eso de las 22Hs estas personas son fusiladas sumariamente en el basural de José León Suarez, pero la ley marcial que se supone se les aplica es promulgada a las 00:32Hs del 10 de Junio (o sea que se les aplica la “ley” antes de que esta ley entre en vigencia). Walsh se entera que existe un sobreviviente y lo busca, para enterarse que eran 7 los sobrevivientes, es contactando con ellos y recopilando información en forma clandestina que el periodista logra recabar la información necesaria para escribir Operación Masacre para publicarlo en el 57 y mostrar con el que (como tantas otras veces) la historia oficial no es precisamente la historia real, posteriormente publica otros libros con la misma metodología: “¿Quién mato a Rosendo?” sobre el asesinato de un líder de la Unión Obrera Metalúrgica y el “Caso Satanowsky”, sobre el asesinato en 1956, supuestamente por mano de la SIDE (la central de inteligencia argentina) del prestigioso abogado ligado a la comunidad judía Marcos Satanowsky, ligado al conflicto por las acciones del diario La Razón, la cuales habían sido quitadas a Peralta Ramos, su defendido, en 1946 para entregárselas al peronismo, primero a Miguel Miranda (presidente del banco central) y de ahí a Eva Perón, en 1956 la Revolución Libertadora se apropia de estas acciones por medio de un sindico junto al resto de los diarios que manejaba el ALEA (grupo empresarial formado por el peronismo, que no solo era accionista mayoritario del diario El Mundo, Crítica, Noticias Gráficas y otros, sino además que en su taller se imprimían casi todos los diarios, el ALEA monopolizaba prácticamente la información, porque las publicaciones que arriesgaban una opinión diferente de la del gobierno debían enfrentar una persecución que iba desde las restricciones a las cuotas de papel hasta el secuestro de sus ediciones, la clausura de sus talleres y la detención de sus directores, política que no dista en nada en la seguida posteriormente por el gobierno de facto y la creación de Papel Prensa) y es cuando se inicia el conflicto legal en la dictadura militar por el paso de las acciones que culmina en el asesinato de Satanowsky.

El libro mezcla lo novelado y lo testimonial, los detalles intuidos y los metódicamente buscados, de la misma forma que lo hacen artistas-periodistas de la historieta como Joe Sacco en “Notas al Pie de Gaza”.




Joe Sacco es tal vez, el mas reconocido y referenciado de los periodistas-historietistas, y no es para menos si revisamos su obra y su forma de trabajar, Sacco trabaja realizando infinidad de entrevistas y fotos documentales in situ, muchas veces sin pase de prensa, manejándose como una mas de las personas que retrata, lo que no es poco si tomamos en cuenta los lugares y temáticas de sus trabajos mas reconocidos, como ser la situación de la vida diaria bajo bombas en la franja de Gaza en “Palestina: en la franja de Gaza” su primer éxito, fruto de dos meses en Gaza y Cisjordania (“En Palestina y Bosnia iba a dos velas, sin pase de prensa ni autoridad. Estaba obligado a comer en los garitos, a alojarme en casas particulares, a sentir la calle”), sobre el conflicto Yugoslavo en “El Mediador”, los refugiados Chechenos en “Chechen War, Chechen Women”, la guerra civil en Bosnia Oriental en “Gorazde: Zona protegida”, y su último trabajo que lo llevó de vuelta a Gaza, esta vez a hablar de lo que sucedió en la primera intifada del 56, “Notas al Pie de Gaza”.


Según palabras de Sacco: “Cuando en 2001 viajé a Gaza para documentar la segunda Intifada, descubrí una matanza de civiles palestinos ocurrida en 1956 en los campos de refugiados de Rafah y Khan Younis. Ningún medio tradicional lo sacó a la luz. Volví en 2002 y 2003 para buscar pruebas y confirmar los hechos. Mi libro reconstruye aquel acontecimiento con testigos y documentos de la ONU, entrelazando dos dimensiones temporales: la de 1956 y la de 2002, la normal administración de Gaza, con check point, bulldozer, casas derrumbadas…”

La importancia de trabajos como estos, radica precisamente en contar lo que los medios oficiales dejan al margen, o como “nota al pie” que muchos no leen o que es olvidada en la siguiente publicación o información, es mas que sabido como los medios internacionales de prensa hacen oídos sordos a situaciones como la de Gaza, y como son siempre los mismos miembros de la ONU quienes vetan todo intento de independencia de palestina en la ONU (quienes quieran informarse un poco mas sobre estas actitudes de los medios internacionales ante estos conflictos encontraran muchísimos ejemplos en los trabajos de Noam Chomsky).

La historia se centra en las incursiones que realizó el ejército israelí a dos ciudades, torturando y matando a muchos civiles en el proceso (tratando al mismo tiempo, la historia de la franja de Gaza y como se forman sus principales ciudades), trabaja entrevistando a personas que estuvieron allí y comparando sus testimonios con los de otros, ya sean historiadores judíos u árabes para ir entendiendo lo que paso años atras. Pero el artista no puede dejar de lado lo visto durante el proceso de investigación, las cosas que suceden mientras él mismo está recabando información para su historia, por lo que se intercala con páginas que muestran el duro presente, siendo la demolición de las casas cercanas a la frontera y los continuos ataques de los soldados judíos que responden a atentados suicidas, bombas y misiles, los que más ocupan su atención.

Actualmente Joe ha abandonado momentáneamente el cómic de guerra para volver a su isla natal de Malta (nació allí, pero la abandono de niño para irse a vivir a EEUU), y reflejar uno de los mayores problemas de allí (y de muchas partes del mundo) que es la inmigración ilegal, Malta es una de las escalas mas usadas para quienes escapan del continente africano hacia europa, a travez de su obra en curso “Los Indeseables”. Como se está publicando actualmente en diarios, todavía no ha sido terminada ni compilada, habla de los problemas que genera en la isla la inmigración clandestina, y de la odisea, los pesares y la xenofobia que deben soportar todos aquellos que huyen de su país y sueñan con algo así como el “sueño europeo”.

A menudo al hablar de Sacco se comparan algunas de sus obras con otra que, tal vez fue la que empezó la movida del “comic documental” por llamarlo de alguna forma (y que además, fue ganadora de un premio Pulitzer), estoy hablando de la multipremiada y siempre citada “Maus” (Ratón en alemán) de Art Spiegelman, un dibujante que se movía principalmente dentro del circuito Underground.

La principal fuente de Art Spiegelman fue el propio padre de Art, Bladek Spiegelman, sobreviviente de Auschwitz , en Maus se juntan biografía, autobiografía, memoria, historia y periodismo. Para hacer Maus, Spiegelman trabajó desgravando infinidad de entrevistas que le hizo a su propio padre, contando las peripecias y los retos de supervivencia que tuvo que soportar, como de a poco empeora la situación de los judíos (representado mediante ratones), como son despojados de sus propiedades y bienes para ser recluidos en Guetos, como son asesinados por placer y odio por los Nazis (representados por gatos, de la misma forma que los polacos son cerdos, los americanos perros, los franceses sapos, etc), llevados a Auschwitz, las duchas de Ziclon B con las que se mataba a los judíos estando allí, como los soldados nazis agarraban de una pierna a los niños pequeños y los mataban arrojándolos una y otra vez contra los muros, como todo y todos tenían su precio en tiempos de guerra, o cuando mínimo un gran instinto de supervivencia por los que muchos terminaban traicionando incluso vínculos afectivos o familiares, como con mucha determinación, astucia e imaginación se lograba sobrevivir y escapar, mientras tantos otros no lo hacían (por ejemplo el hermano menor de Art, que murió en el campo de concentración), como escondían las entradas a los refugios bajo pilas de zapatos en una zapatería, y sin fin de pequeñas anécdotas, pero Maus no muestra solo eso, muestra como se realizaron las entrevistas, analiza la psicología del superviviente, la tensa relación de él con su padre (Se genera en el lector una ciclotímica mezcla de fastidio y admiración hacia el padre) que muere mientras el aún estaba en proceso de desgravar las entrevistas, su madre que se suicidó mientras el era joven, sus dudas respecto a como representar la obra (por ejemplo, como dibujar a su esposa, que es una judía conversa), como pesaba sobre sus hombros cierto sentimiento de culpabilidad al tener que representar tanto sufrimiento y muerte ajena (incluida la de su hermano y el resto de su familia que no sobrevivió), mediante una viñeta en la que su escritorio de trabajo donde él estaba dibujando parte de la obra estaba sobre una montaña de cadáveres.





Esta última es la foto del padre de Spiegelman con el traje de preso en el campo de concentración que aparece en una de las últimas páginas y nos recuerda que todo el horror fue real poniéndonos (una vez mas) la piel de gallina

Maus no es solo la potencia de su historia, es la potencia de cómo está narrada, Maus emana amor por la historieta, en palabras de Umberto Eco “La verdad es que Maus es un libro que uno no puede dejar, ni siquiera para dormir. Cuando dos de los ratones hablan de amor, te conmueve; cuando sufren, lloras. Poco a poco, a través de este relato compuesto de sufrimiento, humor y los desafíos cotidianos de la vida, uno queda atrapado por el lenguaje de una antigua familia del este de Europa, y es arrastrado por su ritmo suave e hipnotizador. Y cuando uno acaba Maus, se siente triste por haber abandonado ese mundo mágico".

Por supuesto que más allá de estos dos autores referentes del género, hay muchísimos trabajos y artistas dignos de ser nombrados (hay categorías especificas en los premios de historieta para los comics periodísticos, biográficos y de no ficción), y no todos tratan de temas bélicos (pese a que en la selección que hice abunden), voy a nombrar algunas obras y artistas a modo de cierre y ejemplo de la diversidad de temas:.

“Rupay: historia de la violencia política en el Perú 1980 - 1984” y “Barbarie: comics sobre violencia política en el Perú 1985 – 1990” los dos comics de Juan Cossio y varios colaboradores como Alfredo Villar y Luis Rossel. Sobre la matanza de muchas personas inocentes por parte del estado en el conflicto contra Sendero Luminoso.






“El Negocio de los Negocios”: comic con guión Denis Robert y dibujos de Yan Lindingre sobre el caso “Clearstream 2”, una falsificación de listados bancarios que relacionaba a Nicolas Sarkozy (presidente de francia) en asuntos de dinero sucio. (Robert fue el que destapo el caso con el libro: “Revelation$” y tuvo que ir a juicio por ese libro, siendo el único que realmente estuvo cerca de ir preso por el escándalo)





Fax From Sarajevo: Durante la guerra de los Balcanes, el hogar de Ervin Rustemagić, distribuidor de comics en Sarajevo, fue destruido y debe refugiarse en un edificio destruido durante 18 meses, teniendo como única forma de contacto con el exterior un Fax, que usaba para comunicarse con amigos y clientes, uno de estos era Joe Kubert (dibujante de superhéroes), Kubert reúne los fax enviados a él y a su esposa y dibuja en base a ellos este comic, donde se puede ver como evoluciona el conflicto desde la llegada de los Serbios, quienes cierran caminos bloquear a los “perros musulmanes” mientras toman como rehenes a las mujeres para violarlas, dice en uno de los Faxes: “Los francotiradores encuentran mucho placer en matar niños. Tal vez lo hacen para alcanzar luego a los adultos que salen corriendo a auxiliar a los niños heridos”.

Pyongyang: Guy Delisle en sus viajes a Corea del Norte por motivos laborales recolectó la información que vuelca en Pyongyang para reflejar la vida diaria en uno de los regímenes totalitarios más cerrados del mundo. Las sorprendentes anécdotas que cuenta el autor, sirven de contrapunto frente al horror de la dictadura norcoreana en donde la versión oficial de las cosas contradice toda lógica. Guy Delisle publicó otro libro de este estilo en “Crónicas Birmanas”, donde relata su estadía de un año con su pareja, perteneciente a Medicos Sin Fronteras en Birmania, bajo la dictadura militar que la gobierna, hasta que el gobierno prohíbe la entrada a diversas ONG’s al país (además de reprimir a todo monje budista o persona que se manifieste).

El invierno del dibujante: Dejo la mas “light” de mi selección para la último, se trata de una obra 100% documental, en ella Paco Roca narra el intento de cinco historietistas consagrados por independizarse de la editorial Bruguera y producir una nueva revista de humor e historieta, gestionada por los propios creadores (lo que posteriormente pasó a ser la revista Tío Vivo). En 1956 los historietistas en España no eran artistas, eran obreros del dibujo que no podían quedarse con los originales, no mantenían derecho sobre las obras ni obtenían regalías por la re-publicación de los trabajos (bueno, acá también era así con las grandes editoriales locales antes de Casoli, en EEUU también era así antes de Image). Paco Roca ya había trabajado con gran documentación en otras historietas, como “Arrugas”, un comic sobre la vida en los geriátricos para ancianos, aunque en este último, la historia que el usa para hilvanar las situaciones que el escuchaba en sus entrevistas si era una historia ficticia.

El periodismo trata en parte de mostrar la historia que está pasando, y si la historia es la memoria de los pueblos hay una consecuencias ineludible, que la memoria es selectiva y subjetiva, siempre queda una parte “no selecta” que tal vez merezca ser contada (y que tal vez perjudique a quien seleccionó), historias como las de Sacco, Delisle, y tantos otros son justamente eso, una reselección de lo que debe ser contado, una de las otras verdades, que encuentran su lugar donde ser contadas fuera del circuito de los diarios principales (aunque Sacco, por ejemplo trabaja como periodista para estos diarios, sus trabajos sobre Gaza los publicó mediante editoriales aparte). Patrick de Saint Exupéry, reportero de Le Figaro y uno de los fundadores de la revista especializada en cómic periodismo, XXI, comenta que el auge de este tipo de cómics se debe “al impasse de los medios tradicionales”. No parece una razón nueva, puesto que ya se manifestaba en las obras del Nuevo Periodismo.

Jacques Tardí, autor francés, resume cuál es la esencia de sus cómics sobre la Primera Guerra Mundial:

“Yo planteo preguntas porque no he encontrado respuestas sobre la guerra”.

Y es lo que vemos en las obras mencionadas, como estos periodistas-historietistas plasman sus preguntas en forma de viñetas.

Eloy

samuraisocialista@gmail.com

http://samuraisocialista.blogspot.com

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